Visite a su médico.
El realizará los controles necesarios para que
realices tus entrenamientos con total tranquilidad.
Y dispondrá el máximo esfuerzo admitido,
según tu peso y edad.
¿
Correr todos los días? : No. Y menos si
sos principiante. El secreto está en el descanso.
Respétalo siempre. Es aconsejable que al menos tres
días a la semana no entrenes.
Respirar
por la boca o la nariz: A ritmo suave, conviene
tomar el aire por la nariz y soltarlo por la boca.
La nariz
es un filtro que elimina las partículas que están
en suspensión en el aire:
Respirar por la nariz permite que el aire no entre frio
a los pulmones:
A medida que el esfuerzo aumenta,
la nariz se muestra insuficiente como vía única
para tomar el aire.
A intensidades submáximas y máximas,
la toma de aire se hace tanto por la nariz como por la boca,
por el hecho de que el caudal que se puede tomar a través
de la boca es mucho mayor
que el que se puede tomar sólo
por la nariz.
Detenerse
de golpe: Nunca! Ni siquiera en las carreras. Si
lo haces, tú corazón sigue latiendo rápido
pero la sangre se acumula en las piernas, dejando menos
cantidad para el corazón y la cabeza.
Esta es la
causa de los mareos y de los dolores que a veces tienes
al día siguiente.
Los
abdominales son importantes: La zona abdominal
debe trabajarse correctamente y de manera continua Del mismo
modo que salimos a correr, deberíamos programar una
pequeña sesión de abdominales. El ser humano,
por su evolución, posee una zona lumbar más
fuerte que la abdominal.
Por ello es necesario realizar
abdominales..
El
día de la carrera, ningún estreno:
No estrenar ropa ni zapatillas el día de la competencia.
Las zapatillas las debemos tener domadas con un mínimo
de 15 días de uso y entrenamiento.
Dormir
bien: Es importante descansar muy bien desde la
anteúltima noche. Si corremos el domingo,
la noche
clave es la del viernes para el sábado. El sábado
una buena siesta
y luego la última noche, si no dormimos
muchas horas, no nos pasará absolutamente nada.
Esto
siempre que hayamos descansado bien los días anteriores.
La
posición de las manos al correr: No cerrar
los puños hasta que te queden blancos los nudillos.
En vez de eso corre con las manos ligeramente ahuecadas,
los pulgares apoyados suavemente sobre los otros dedos,
como si llevaras un huevo en cada mano, pero sin romperlo.
Enderézate: Sólo con correr más erguido tu posición
de carrera mejorará notablemente.
Así, podrás
respirar con mayor facilidad (al llevar el torso alto los
pulmones pueden tener más aire)
te lesionarás
menos y correrás con menos esfuerzo. Evita correr
mirándote los pies,
un defecto habitual sobre todo
en las cuestas ascendentes.
Primero
calienta, luego estira: Es conveniente antes de estirar, darle movilidad a las articulaciones.
Rotamos los tobillos y las rodillas, realizamos los primeros movimientos en las piernas.
Estirar con
los músculos fríos puede causar más
daño que beneficio,
ya que el músculo está
frío y menos flexible.
No
rebotar en los estiramientos: Era una imagen clásica
en nuestros parques en los ochenta.
Un deportista subiendo y bajando a toda velocidad las manos
hasta tocarse los pies.
Evita hacer continuos rebotes a
la hora de estirar. Para conseguir la flexibilidad del músculo
mantén la posición del estiramiento un tiempo
(6 seg)
La
importancia de no enfriarse: A veces tenemos tan
poco tiempo para entrenar y correr
que nos olvidamos de realizar una "vuelta a la calma" o bajada de pulsaciones.
Dedica
al menos diez minutos a carrera muy suave, estiramientos
y meditación.
Si
estás triste, corre: Correr es un excelente
anti-estrés. Produce la sensación de endorfinas,
las llamadas hormonas del optimismo. Estas sustancias hacen
que tengas menos depresiones y ansiedad que las personas
sedentarias.
Divide
por tres: Divide la carrera en tres partes. La primer parte, corremos con la cabeza,
cuidando y analizando como estamos este día.
La segunda de acuerdo a la evaluación realizada
en la primer parte y adecuandola a
tu personalidad. La última parte corremos con el corazón
y dando un poco más. El buen entrenamiento nos dará el resto necesario
para este último tercio de carrera.
La
elongación mejora el rendimiento: Los estiramientos
son un entrenamiento oculto.
Es tan importante estirar como
correr si queremos mejorar nuestra performance.
Si conseguimos
que el músculo sea cada vez más elástico,
lograremos recuperarlo mejor de los esfuerzos y evitar lesiones. El drenaje
del ácido láctico del músculo mejora
si este se encuentra elongado,
lo que reduce la sensación
de fatiga.
El
largo de los pasos al correr: Los corredores de
largas distancias tienen la tendencia a acortar los pasos
ligeramente, de forma natural, a medida que se mejora la
velocidad y el fondo. La clave para correr con menos esfuerzo
es mantener los pies bajos, cerca del suelo, con un paso
que no produzca una acción de frenado ni de tensión
extra en los músculos de las piernas. De esta forma
retrasamos la aparición de ácido láctico
y por lo tanto el cansancio.
El
día anterior a la competencia: Sesión
de carrera muy breve y suave, solo un par de km. y luego
un trotecito para enfriar y elongación. De esta forma
no gastaremos glucógeno y lograremos aumentar el
volumen sanguíneo total.
Los
entrenamientos siempre se deben completar: Procura
completar siempre la programación de los entrenamientos.
Hay corredores que tiene el hábito de no concluir
los entrenamientos,
dejándolos a medias cuando no
se sienten animados para correr o los ritmos no se ajustan
a los deseados. Si tu cuerpo te da señales de que
no es tu día, porque has dormido mal o has tenido
un día complicado, es preferible reducir la intensidad
de los ritmos pero siempre completando el entrenamiento
y cumpliendo con la distancia prefijada. No debemos dejar
que el cuerpo conozca que existe la fácil salida.
La
constancia: Es el cimiento principal sobre el cual
debemos edificar nuestro plan de entrenamiento.
El trabajo
inconexo e irreflexivo jamás nos conducirá
hacia las metas propuestas.
Realizar una acumulación
salvaje de kilómetros en un solo día para pagar, haber dejado de entrenar
por un lapso de tiempo, no sirve.
Hidratos
de Carbono: Los últimos 4 días de
la competencia, deben ser abundantes y predominantes en
la dieta. Se transformarán en glucógeno para
el músculo. Siempre se debe hacer incrementando notablemente
la ingesta de líquidos (agua y bebidas isotónicas).
El último día la ingesta de hidratos de carbono
debe superar el 80% de la dieta.
Más
dura la subida, más corto tu paso: En las
subidas debes reducir la longitud de tu zancada, a la vez
que aumenta la frecuencia. Cuanto más dura sea la
subida, más cortos deben ser tus pasos.
Escucha tu cuerpo: No corras nunca con
dolor. Es mejor descansar tres días que estar parado
un mes. Toma siempre un día de descanso a la semana
(dos sí eres mayor de 45 años). Ten cuidado
cuando comiences a sentirte cansado o cuando notes que pierdes
interés por los entrenamientos y empieces a verlos
más como una obligación que como un placer.
Hay que aprender a leer las señales de nuestro cuerpo.
Hay
que invertir tiempo: En la preparación de
las carreras de mucho volumen, dos horas a ritmo lento es
mejor que una rápida. Cada diez días, es bueno
salir a correr a ritmo suave un par de horas seguidas. De
esta forma nuestros músculos se acostumbrarán
a la sensación de estar dos horas seguidas corriendo.
La
última paliza: Tú último entrenamiento
largo (o competición, que puede ser un medio maratón)
debe ser aproximadamente, tres semanas antes del maratón.
Cuando
ajustarse los cordones: Lo habitual es cuando se
eleva el números de pulsaciones, los pies se hinchan
ligeramente. Por eso, después de los primeros 10
ó 15 minutos de calentamiento puedes parar para ajustarte
mejor el calzado y evitar así dolores por una presión
excesiva.
La comida: La dieta de un corredor debe estar
presidida por alimentos ricos en hidratos de carbono complejos
para favorecer la recarga de glucógeno muscular: pasta,
arroz, papa, pan y cereales integrales. Eliminar los fritos
en la carne, pescado, huevos y papas. Cocinarlos a la plancha.
Evitar los alimentos “chatarra”, están
cargados de grasas saturadas que no te van a aportar más
que lastre las 24 horas del día.
Para
perder peso corriendo: Para que esto ocurra es
necesario superar los 45 minutos de carrera. A partir de
ese momento el músculo empieza a tener deficiencia
de glucosa y comienza a metabolizar grasas, carbohidratos
y colesterol. Esto ocurre corriendo un ritmo medio-bajo,
es decir a un 60-70% de tu frecuencia cardíaca máxima.
Las
grasas vegetales:No olvidarse del aporte de grasas
vegetales sanas como el aceite de oliva virgen, los frutos
secos y las grasas de los pescados de aguas frías
(atún, caballa, sardina y salmón), ricos en
aceites omega-3.
Las
proteínas: Las mejores son las del huevo,
las carnes y aves desgrasadas y los pescados. Existen investigaciones
que aconsejan aumentar las dosis de proteínas en
los deportes de resistencia para mejorar la regeneración
muscular y la inmunidad. El azúcar (hidratos de carbono
simples) no tiene grasas pero si calorías que luego
hay que quemar. No abusar de los hidratos de carbono simples.
De
postre Gelatina: Un secreto para mimar tus articulaciones.
La gelatina es el postre de los corredores. Se ha comprobado
que las personas que consumen gelatina regularmente presentan
menos problemas de articulaciones en las primeras fases
de los entrenamientos. La gelatina como un inhibidor de
la descomposición del colágeno debido a que
aporta aminoácidos que forman el colágeno
de las articulaciones como la hidroxiprolina, glicina y
prolina junto a otros aminoácidos beneficiosos para
el cartílago. Además la gelatina tiene la
ventaja de que es un postre con muy pocas calorías
y que puedes permitir para evitar ganar peso, sin menospreciar
el hecho de que es un alimento económico comparado
con otro tipo de suplementos para las articulaciones.
A que
hora conviene entrenar: Más allá
de las 20:30 el cuerpo baja en prestaciones tanto a nivel
muscular como cardiovascular. Para perder peso es mucho
mejor salir a correr a primera hora de la mañana.
Se quemarán más calorías ya que la
actividad acelera el metabolismo. Este aumento del gasto
calórico se prolongará desde un par de horas
hasta un día completo. En cualquier caso siempre
es más que si se corre por la noche.
Recuperación
se escribe con”C”: Está comprobado
que los suplementos de vitamina “C” o la toma
de alimentos en los que esta vitamina es abundante, como
el kiwi, las naranjas o las manzanas, pueden ayudar a evitar
la fatiga muscular y a acelerar la recuperación después
de un ejercicio extenuante.
Una
cucharada de aceite de oliva: El buen corredor
se “engrasa” con aceite de oliva de primera
presión en frío. Es cardioprotector, aumenta
la proporción de colesterol bueno (HDL) y combate
la formación de colesterol malo (LDL.
Consume
MIEL: Cambia el azúcar por la miel a la
hora de endulzarte. Proporciona gran cantidad de energía
(325 kcal/100g) y además aporta potasio, fósforos,
aminoácidos y proteínas.
Levadura
de cerveza: Es el suplementos estrella de los corredores.
Una cucharada diaria de levadura de cerveza todos los días
te llena de las vitaminas del grupo B, las más deportivas
porque intervienen en el metabolismo de los hidratos de
carbono, indispensable para la energía del esfuerzo.
El
combinado ideal: Una banana, 2 yogures, una cucharada
de levadura de cerveza y otra de germen de trigo, cinco
uvas negras y un poco de miel para endulzar es un combinado
ideal si eres de los que no pueden desayunar recién
levantado y quieres energía para empezar a entrenar
un par de horas más tarde.
El
desayuno del día de la Competencia: Levantarse
dos o tres horas antes del inicio de la competencia. Hay
que desayunar como siempre, pero muy ligero, pues lo que
se come pocas horas antes no podrá ser usado en la
competencia. Lo mejor son los carbohidratos complejos: bananas,
cereales, frutos secos, galletas de fibra, higos y pasas
de ciruelas. Abundante agua fresca. No tomar glucosa y azúcares
simples durante la hora antes de dar comienzo la prueba.
¡Es muy peligroso! pues puede producir una hipoglucemia
en los primeros minutos. Los jugos y la leche antes de la
carrera no son recomendables, pues son lentos de digerir.
Nunca experimentar con algún producto nuevo antes
de la competencia. Debemos haberlo probado antes en algún
entrenamiento.
Antes
de largar un cafecito: Una taza de café
sólo o de té (sin azúcar) media hora
antes de la prueba nos vendrá muy bien. Acelera el
consumo de grasas después del primer kilómetro
ahorrando glucógeno para el final nos pone un poco
nervioso, lo que es bueno, antes de competir.
Consulte a su médico: Es primordial visitar a un profesional, para realizar un chequeo
y comenzar las actividades depórtivas con absoluta
tranquilidad.
Si estás triste, corre: Correr es un excelente
anti-estrés. Produce la sensación de endorfinas,
las llamadas hormonas del optimismo. Estas sustancias hacen
que los corredores tengan menos depresiones y ansiedad que
las personas sedentarias. Descenso de las pulsaciones: El corazón
de cada uno de nosotros mejorará con la carrera. Al
tener que impulsar la sangre a través de todo tu cuerpo
sus fibras se fortalecen y la cavidad aumenta de tamaño;
por eso baja la frecuencia cardíaca con el entrenamiento,
ya que cada latido mueve una mayor cantidad de sangre.
Una recomendación importante es no esperar a tener
sed en la carrera.
Tengo
que hidratarme ANTES - DURANTE - DESPUES de la carrera.
La SED es el PRIMER SINTOMA DE DESHIDRATACIÖN y en la mayoria de los casos, cuando aparece la sensación de sed en carrera, es demasiado tarde para revertirla.
Un problema importante es la irresponsabilidad de los corredores
al no hidratarse, ya sea por no perder unos segundos para
tomar algo durante la carrera, o por temor a tener ganas de
ir al baño.
Recomendamos
empezar a entrenar nuestro estomago a distintas bebidas, tales
como las isotónicas de cualquier marca o gusto. Hidratate
bien...
Es importante tener un buen calzado. Normalmente el corredor extiende
la vida útil de una zapatilla, sin darle importancia, al rendimiento, la comodidad, la amortiguación
y los apoyos del pie.
E s importante saber cual es el calzado conveniente. Tenemos que dejar de lado el diseño y los
colores
para pensar si va a ser para correr en cemento, tierra,
montaña, pistas, etc.
También se recomienda tener varios pares de zapatillas.
¿Con cual calzado debo correr? Debemos considerar
los siguientes factores.
TIPO DE CARRERA (calle, aventura, entrenamientos)
SUPERFICIES ( calle, pasto y tierra, aventura en montaña)
DISTANCIAS A RECORRER (existen zapatillas diseñadas para carreras largas como los 42K)
CARACTERISTICAS FISICAS DEL CORREDOR (peso, tipo de pisada)
Teniendo en cuenta estos ítems, por lo general uno
no puede equivocarse en el calzado.
Nunca debemos estrenar zapatillas, terminantemente prohibido.
Les sugerimos leer las siguientes notas:
1 - ¿COMO ES TU PISADA?
2 - ANALISIS DE LA MARCHA Y LA CARRERA
Las
costuras de la misma (nada de tener un dedo fuera del
mismo).
La cámara
de aire ya esta plana, o los resortes están por
el piso.
Si alguno
de los puntos es uno de los tuyos, es el momento de cambiar
tus zapatillas.
Deberás acostumbrar a tus pies por lo menos de 2
a 3 semanas antes de la próxima competencia, Este
tiempo te permitirá decidir si la elección
fue acertada.
No debemos estrenar calzado, remeras o alguna indumentaria
el día de la competencia.
Es muy importante la alimentación en una carrera
o maratón cualquiera que fuese la distancia
a recorrer.
Lo mas importante, es que esta alimenación, se debe practicar...
Se recomienda empezar a entrenar nuestro estomago a distintos
alimentos, como frutas, geles y bebidas.
Esto se hace en los mismos días de entrenamiento
para no llevarnos sorpresas en la carrera.
Si estas preparándote para carrera de 5 o 10 K, seguramente, alcanzará con agua y bebidas isotónicas.
En
una maratón o media
maratón, lo más probable es que tengas que
ingerir alimentos durante el transcurso de la misma. Banana, naranja,, geles y bebidas.
SI la carrera es de aventura, es probable que los puestos de hidratación que coloque la organización de la carrera, sean escasos. En estos casos, deberemos estar prevenidos, por ejemplo, utilizando una mochila de hidratación, con capacidad hasta 2 litros.
Sabemos que estas mochilas, terminan pesando en total, alrededor de 3 kilos. Pero es preferible este peso, a quedarse sin agua y abandonar la carrera.
Hemos visto infinidad de corredores, deshidratados al costado del camino, que por comodidad, solo llevaban una caramañola de 600 centimetros cúbicos.
La hidratación es alimentación.
Empezando
por el desayuno. No debemos cambiar las costumbres y habitos
de consumo.
La ropa será la que utilizamos en los entrenamientos
y nunca estrenaremos nada el día de la carrera.
En la carrera:
No tratar de ir al ritmo de los que largan adelante, Si
te pasa alguien que parece estar en mejor estado que tu,
no lo sigas. Que esto no modifique tu ritmo de carrera.
Sucede muchas veces, cuando estamos bien entrenados y llevamos
un ritmo parejo,
que despues de la mitad de carrera, comenzamos a pasar a
muchos de los que ya sin tanta fuerza, nos habían
pasado en la primer parte de la misma.
Cuando corremos, debemos proteger las partes del cuerpo
que pueden irritarse por rozamiento.
Debe utilizarce vaselina sólida.
Ingles, pezones y axilas, son las zonas más dañadas por el rozamiento con la ropa o con el cuerpo mismo.
En carreras largas podemos lastimarnos la Cintura, donde roza el elástico de nuestro pantalón.
En carreras con lluvia es fundamental. Porque la ropa se
adhiere a nuestro cuerpo, aumentando las zonas en peligro de irritación.
Muchos atletas colocan vaselina en el pie y entre los dedos del pie.
Esto ayuda en carreras de aventura donde cruzamos ríos
y superficies abnegadas de agua, donde las medias se mojan y pueden lastimar.
No hay una medida sobre la cantidad de vaselina a utilizar. En caso de colocarse en exceso, tampoco será un problema. En este caso lo que abunda , no daña.
Donde si debemos controlar la cantidad es en los pies. Alcanza colocar un poco, para despues masajear hasta que se distribuya bien.
Si es posible, debemos utilizar senderos de tierra.
Superficies duras estarían sumando dificultades no
buscadas en este entrenamiento.
Frente a una pendiente positiva (subida) debemos aumentar
el ritmo en la secuencia de nuestros pasos y debemos acortar
la distancia de los mismos.
Frente a una pendiente negativa (bajada) disminuiremos
el ritmo en la secuencia de nuestros pasos y alargaremos
la distancia en cada uno de ellos. Esto surgirá naturalmente.
Podemos incrementar esta situación, elevando las
redilas y llevando el talón a la cola, también
esta técnica puede aprovecharse para elongar los
músculos de nuestras piernas.
Las bajadas debemos ponerlas en práctica, pues es
muy difícil controlar la velocidad.
Debemos pensar que esto podemos encontrarlo en caminos y
senderos de la sierra, donde también perdemos estabilidad,
con el rolido de las piedritas y tierra suelta, por el paso
de otros corredores. Produciendo este rolido resbalones
en lugares donde si se sale del sendero, podemos llevarnos
golpes desagradables.
En muchos casos, las bajadas provocan daños en las
uñas de los dedos de los pies, pues los mismos chocan
constantemente con la zapatillas
Pasados algunos días de carrera, podemos perder la
uña dañada, que simplemente se cae. Y no estamos
exagerando con esto.
Existen unas fundas de siliconas que podemos implementar
en los dedos que golpean.
Esto no necesariamente sucede solo con el dedo mayor del
pie, como muchos suponen.
Persigue
el objetivo de mejorar el rendimiento deportivo y estado
físico general a través de un plan nutricional
personalizado. El mismo se realiza en función de
su plan de entrenamiento, disciplina deportiva elegida y
el resultado de su medición Antropométrica.
La medición Antropométrica arroja datos del
atleta acerca de los índices de Masa Adiposa, Masa
Muscular, Masa residual, Masa de la piel y Masa Osea.
Los planes de nutrición deportiva apuntan a mejorar
el rendimiento deportivo, mejorar masa muscular y descender
masa adiposa si fuera necesario.
En casos de personas sedentarias con sobre peso y/o colesterol
se aplica este sistema con un compromiso mínimo de
actividad física.
Otras de las virtudes de la Nutrición deportiva es
diseñar el tipo, cantidad y calidad de la hidratación
que debe usar el atleta en los entrenamientos y competencias
que, según la actividad deportiva, se indicarán.
En Nutrición Deportiva no sólo tratamos de
optimizar la ingesta de alimentos con el fin de mejorar
el rendimiento deportivo, sino también de acelerar
los tiempos de recuperación física en virtud
de la próxima competencia deportiva.
Es sabido que cuando la concentración de carbohidratos
de las dietas es inadecuada, en los días sucesivos
de entrenamientos/competencias, se produce una reducción
gradual de los depósitos de glucógeno muscular
y un deterioro en la perfomance.
Sabemos que si hay fatiga, paralelamente aparece la declinación
de glucógeno muscular y si esto no es controlado
adecuadamente, no sólo repercute en la perfomance
sino que también favorece el camino de las lesiones.
Está demostrado científicamente que el 75%
de las lesiones en el deporte son producidas por vaciamiento
de glucógeno.
Por esto y mucho más nace la deportología
y sus distintas especialidades, porque el paciente atleta
necesita una atención diferenciada.
Hoy para distancias largas no es suficiente hidratarse con
agua, es aconsejable incorporar hidratos de carbonos y sodio
en función de la masa corporal y tipo de competencia.
Para carreras que superan las 5 ó 6 hs. Además
habrá que sumar Potasio, Calcio y Proteína .
Algunos corredores de aventura se divierten tanto que se olvidan
de hidratarse, y otros, consideran que es una pérdida
de tiempo, cuando en realidad, están dando “ventaja”
a los que ya aprendieron a sacar sus cuentas de “Que,
Como y Cuanto” hay que consumir. Lamentablemente no
sólo se trata de dar ventajas, en muchos casos se está
favoreciendo el camino a las lesiones por vaciamiento de glucógeno
muscular.
Es importantísimo que
podamos detenernos en este capítulo de la vida deportiva
como es la hidratación, toda vez que, con una pérdida
del 5% del peso corporal está comprobado que el rendimiento
cae un 30%, pero con una pérdida del 10% se compromete
la vida.
En Nutrición Deportiva no
sólo se trata de optimizar la ingesta de líquidos
y alimentos con el fin de mejorar el rendimiento deportivo,
sino también de acelerar los tiempos de recuperación
física en virtud de la próxima competencia
deportiva.